RUBEN HUGO MARIN.

Conocí al abogado Marín, cuando era el vicegobernador de Aquiles José Regazzoli, el año 1975 en ocasión de una visita a Victorica que tenía como intendente municipal al compañero y amigo Orlando Martín, quien me había designado secretario-tesorero.

El 24 de marzo de 1976 los militares dan el golpe de Estado con Videla encabezando el gobierno de facto que produjo grandes violaciones a los derechos humanos. En ese lapso se prohibieron los partidos políticos y se clausuraron las actividades sindicales.

Recien a mediados de 1981 comenzó el descongelamiento con el cambio presidencial y Marín junto a otros compañeros de General Pico, donde residía por entonces, nos invitó a una reunión inicial a realizarse en el Bar del amigo Bongiovani al lado de la estación de Servicio YPF, en Eduardo Castex.

Marín primero y luego el compañero Ahuad nos informaron cuales serían los pasos a dar. Se formaron tres líneas internas mayoritarias: la color naranja encabezada por Marín, la verde encabezada por Ahuad que había sido el ministro de Salud de la gestión Regazzoli y la blanca encabezada por Regazzoli.

Marín ganó la interna y luego ganó la elección para gobernador, derrotando al Dr. Ismael Amit, que presidía el MOFEPA, al candidato del MID Rogelio Crespo y al candidato de la UCR el abogado Antonio Berhongaray.

La Cámara de Diputados quedó integrada por 9 diputados Justicialistas entre los que me encontraba (quienes me impulsaron fueron la familia Martín integrada por Orlando, su esposa María de los Ángeles Piorno y su hijo Orlandito nuestro compadre); el radicalismo consiguió 7 diputados; el MOFEPA 4 y el MID 1 diputado. En ese entonces la Cámara solo tenía 21 diputados en total.

En el orden nacional había ganado Raúl Alfonsín. Marín fue acompañado en la vicegobernación por el abogado Manuel Baladrón y armó su gabinete con Dalmaso de Intendente Alvear; Jorge en el ministerio de economía que era de Santa Rosa, el médico Almudevar que era de General Acha y el ingeniero Verna que vivía en la ciudad de General Pico.

Por esas circunstancias de la vida, a fines de 1986 en un accidente de tránsito fallece el ministro de educación y cultura el escribano Jorge Abustín Picca. Al momento de decidir el reemplazo Marín me convocó para hacerme cargo de dicha cartera. Finalizó el año 1987 y Marín fue electo diputado nacional y a mi me convocaron para la asesoría del nuevo bloque de diputados.

A fines de 1989 Marín es electo senador nacional y al poco tiempo me llama ofreciéndome un cargo de asesor. Así fue como volvimos a trabajar juntos. Se presentó a nuevas elecciones y ganó nuevamente la gobernación que asumió el 10 de diciembre de 1991. Muy generosamente nuestro Conductor político me convoca para la cartera donde me había visto trabajar.

Era presidente del Partido Justicialista de La Pampa, gobernador de la misma e integrante del Justicialismo nacional. Fueron 8 años de intenso trabajo a su lado. Cuando llegó el momento de recibir la transferencia de las escuelas secundarias nacionales, me pidió que previamente discutiéramos en el Consejo Federal de Educación la cuestion fundamental del financiamiento.

Él había decidido insistir con los tres objetivos fundamentales que había definido en 1983: Salud, Educación y Vivienda. Le propuse tomar crédito internacional para la construccion de edificios escolares y adquirir equipamientos nuevos, dado que en el mercado ya estaban las computadoras. Autorizó que tomáramos del Banco Mundial, eran créditos de largo plazo a 30 años y a tasas de fomento.

Al llegar el año 1997 conseguimos que la ministra de educación de la nación le autorizara a Martin Redrado que estaba en el ex CONET nos financiara un Centro Regional de Educación Tecnológica (CERET). Dicho centro está funcionando actualmente en la ciudad de General Pico.

Construimos varios edificios nuevos no solo en Santa Rosa, General Pico y General Acha, sino también en otros pueblos que no eran ciudades. A todos se les dotó de salas con computadoras con la que comenzamos la era de la nueva tecnología en las aulas. Muchos docentes no resistieron el desafio y prefirieron optar por la jubilación anticipada.

La oposición en la Cámara de Diputados y los medios de comunicación lo acusaron de menemista y a mi de ser un ministro que introducía en las aulas la doctrina liberal, dado que dábamos subsidios a escuelas privadas y que exigíamos la capacitación obligatoria a los docentes para poder ascender.

Cuando llegó fines del año 1999 le presenté la renuncia. Él insistió que siguiera, pero le hice notar que dentro de los funcionarios con experiencia que habían trabajado en el equipo que armanos estaba el reemplazo. Así lo hizo. Finalmente a mi me propuso para la presidencia del Banco de La Pampa.

Fueros cuatro años muy difíciles. Cavallo insistía en que La Pampa entregara la Caja de Jubilación y privatizara el Banco de La Pampa que tenía en su cartera los incobrables del ex Banco de Dorrego que había comprado. Marín capitalizó el Banco y se opuso terminantemente a la transferencia de la Caja. Se produjo el estallido del esquema de la convertivilidad que de la Rúa intentó darle continuidad. Apareció el corralito para los ahorros. Muchas provincias pusieron en marcha cuasimonedas, que eran bonos con los que pagaban a los empleados y proveedores. La Pampa no lo hizo, aunque recibió del Estado Nacional como parte de la coparticipación y los utilizó para pagar parte de los salarios publicos.

Marín volvió al Senado de la Nación y su apellido sonó en aquellos años como un posible candidato a la fórmula presidencial, una de ellas con el santafecino Carlos Reuteman, pero se decidió por apoyar a Nestor Kirchner.

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